Un farolillo de luz, un recuerdo de la infancia
Como yo lo viví en mi infancia, lo vivieron esta noche tantos niños y niñas que portaron los artesanales farolillos para marcar el camino a nuestra Patrona, la Virgen de Las Nieves, en su descenso desde el santuario del monte a la ciudad. Seguramente, sin parar a pensar las horas de esfuerzo para confeccionar cada uno de ellos, desde que los carpinteros levantan sus estructuras hasta que los voluntarios ‘pandorgueros’ las decoran una a una en el taller.

